jueves, 20 de octubre de 2011

Ser niña otra vez.

La niñez, momento en el que, mientras estamos parados en ella, queremos dar mil pasos adelante y crecer, pero cuando llega el momento de ese crecimiento, deseamos con todo nuestro corazón volver a ser niños. Esto lo escribo porque ya me llegó mi momento de extrañar la niñez. 
Hace días vi a unos niños pequeños jugar al famoso juego que todos alguna vez jugamos, "el escondite". Ver sus caras de felicidad al salir corriendo para esconderse de sus amigos, y rogar que no los encontraran, me hizo, de alguna forma u otra, sentirme niña de nuevo. Pensé: ¿por qué nosotros, los adolescentes, no somos felices con cosas tan simples como jugar?, ¿por qué dejamos atrás lo que realmente es divertido por el simple hecho de que crecimos?, ¿por qué? simplemente ¿por qué?. 
Pues si, después de eso, quise por todos los medios volver a divertirme como hacía cuando era niña. Le dije a mis amigos del colegio que quería jugar al escondite en un recreo, algunos me miraron con cara de "¿eres loca? ¿no ves que eso es para bebes?", otros compartieron mi emoción y estuvieron dispuestos a jugar, y los demás sólo me criticaron. Después de que insistí e insistí, hubo un mayor porcentaje de personas que quisieron participar en mi intento de divertirme como niña, y así lo hicimos, me divertí como nunca, y todas esas personas que me negaron la petición en un principio, en parte por ese famoso "¿y qué pensarán los demás?", al final terminaron jugando como niños con todos nosotros. 
No me parece justo que algunos se dejen llevar por la sociedad y no quieran hacer lo que de verdad divierte por miedo a críticas. No me parece justo que mientras más crecemos, más "maduros" debemos ser, por así decirlo, y no podemos jugar al escondite. No me parece justo que cosas como las drogas, el alcohol o la prostitución sean mejor vistos que un simple juego. ¿En qué clase de sociedad estamos viviendo? ¿qué clase de concepto tienen ustedes de diversión, de crecer, o de madurar? Personalmente pienso que eso de crecer tiene que ver con saber resolver problemas cada vez mejor, incluido el no dejarte llevar por los demás, y saber divertirte como es debido. 
Extraño esos momentos en los que no importaba nada, sólo ser felices y vivir, vivir de verdad. Extraño ser niña. 

martes, 18 de octubre de 2011

¿Contradicciones? No se que nombre ponerle a esto.

Leí esto y algo me dijo que tenía que ponerlo acá, muy cierto todo lo que dice.


Dicen que al mal tiempo buena cara, que después de la tormenta siempre llega la calma,pero que al fin y al cabo las cosas nunca cambian. Que todo lo que sube baja, pero que agua que pasa no mueve molinos.
También dicen que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero que las segundas partes nunca fueron buenas. Que quien tiene boca se equivoca y que rectificar es de sabios. Que querer es poder y que hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde, además que de donde no hay no se puede sacar. Que más vale pájaro en mano que cientos volando y malo conocido que bueno por conocer, pero que pájaro que vuela a la cazuela.
Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda. Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece cura y que muerto el perro se acaba la rabia. Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oídos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan. Que la mejor defensa es un buen ataque, pero que el culpable es el primero en tirar la piedra y que quien calla otorga. Y que correr es de cobardes pero que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto no es oro todo lo que reluce.Que quien avisa no es traidor, que si te he visto no me acuerdo, y que a rey muerto rey puesto.
Dicen que el tiempo es oro, pero que más vale tarde que nunca.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Amor imposible.

No tengo ganas de escribir sobre ti, no quiero demostrarle al mundo que soy débil y vulnerable a tus encantos, no quiero que sepan que te extraño. Pero es inevitable no pensarte, no imaginarte a mi lado, caminando aferrada a tu mano como si guiaras mis pasos, es imposible esconder que eres la razón de cada una de mis sonrisas, y que eres en quien pienso justo en el momento en el que abro los ojos, y cuando vuelvo a cerrarlos. Mis pensamientos giran a tu alrededor, mis manos solo buscan las tuyas, mis ojos solo quieren verte, mis suspiros llevan tu nombre, y sin embargo, estamos lejos, no estamos juntos, todo esto sólo está en mi mente.  

Me consume la duda de saber si tu piensas en mi, tanto como yo en ti, si también estás soñando con un futuro, un futuro que no tiene sentido si no estamos juntos, y estoy casi segura de la respuesta, un rotundo "no". 

¿De qué sirve? ¿De qué sirve morir y volver a nacer por alguien que no sabe que existes? Sólo sirve para una cosa, y es causar dolor en esa persona que se enamora sola, que sufre sola, y después de todo, también pasa el desamor sola. 
Y a pesar de todo, seguiré pensándote y soñándote, sabiendo que eres imposible, sabiendo que estoy enamorándome sola, ¿y qué?, nadie decide de quien se enamora, pero yo decidí que si tengo que sufrir por un amor imposible, ¿quién mejor que tú?.

Después de la muerte.

Muchas veces me he preguntado, ¿qué es lo que sigue después de morir?, ¿a dónde vamos?, ¿a quién encontraremos allí?, y de éste misterio tan bien guardado existirán miles y miles de dudas y preguntas que no sólo yo debo tener en mente, y que existe una única manera de contestarlas, ustedes saben cual es. 
Mis preguntas no sólo van en torno a lo que encontraré, o que pasará allá, sino también en lo que dejaré, o cómo reaccionarán esas personas cercanas e importantes en mi vida. Algunas veces me detengo y pienso, ¿quién me extrañará?, y estoy segura de que mi familia es la respuesta a esa pregunta, sólo mi familia, y quizás algunos amigos, nadie sabe, y pues yo tampoco lo sabré, serán por siempre dudas existenciales en mi. 
Tal vez ni siquiera tenga oportunidad de pensar, o sentir cuando me aleje de este mundo, tal vez sea mentira eso que nos dicen cuando alguien muere, "él/ella te cuidará desde el cielo", tal vez nos quedemos en este mundo sin que nadie pueda percatarse de nuestra presencia, tal vez si iremos al cielo o al infierno, a sufrir o a comenzar a vivir, tal vez nuestra alma se traslade a otro cuerpo, tal vez sólo nos comerán los insectos cuando nos entierren a varios metros bajo tierra, tal vez seremos la voz de la conciencia de nuestro seres más queridos, tal vez seamos más felices de lo que fuimos en vida, o tal vez sólo moriremos y ahí se acabará todo.  
Los que creen en Dios tendrán su manera de pensar, estarán seguros de que después de la muerte lo que viene es paz, y con toda sinceridad espero que así sea, y que valga la pena todo lo que vivimos en éste mundo. Los científicos tendrán sus teorías, y así cada persona en el mundo puede pensar diferente en éste tema tan temido, muchos no querrán morir, otros sólo pensarán en eso.
Es extraño cómo algo que es tan natural como la muerte, algo que nos pasará a todos, algo que es simplemente inevitable, duele tanto, y llego a la conclusión de que será porque esas personas si han hecho algo valioso que ha marcado nuestra vida, algo que nos hace recordarlos, algo que nos hace extrañarlos, y aunque sea un feo sentimiento, aunque dejen un vacío dentro de nosotros, pienso que es lo mejor que podemos darle a esas personas que nos dejan, recordarlos, lo que es, de alguna manera u otra, hacer valer lo que hicieron en éste mundo.

Nadie sabe que pasará después de la muerte, y temo decir que los que lo saben no han sobrevivido para contarlo.