Yo soy venezolana, y por ende me siento en la necesidad incontrolable de hacer esta entrada, primero para describir la etapa de la historia venezolana tan importante que estamos viviendo (y así no se me olvida), y segundo para expresar mi indignación con respecto a eso.
Hace algunos meses, el 1 de julio de 2012, si mal no recuerdo, se iniciaron las campañas electorales para optar por el cargo de presidente de Venezuela, enfrentándose Henrique Capriles Radonski y Hugo Chávez Frías como principales mandatarios. Recuerdo perfectamente que fue mi primera experiencia política, y agradezco enormemente que haya sido bajo el liderazgo de un hombre tan completo como Capriles. Cada día llegaba a mi casa con la emoción de poner el canal de televisión opositor Gobovisión, para así seguir al "flaco" en cada una de sus concentraciones por todos los estados del país. Sus discursos eran escasos e inocentes al principio de la campaña, de alguna manera pienso que se veía de tal forma porque se enfrentaba a un candidato que llevaba 14 años en el gobierno, con una gran experiencia dando discursos emotivos con los cuales se ganó gran parte del cariño de la población, sin rencores pienso que era un líder carismático, y a eso se enfrentaba Capriles con su escasa experiencia como Gobernador.
Sorpresivamente, durante la campaña, ese flaco logró conquistar el corazón de millones y millones de venezolanos, incluyéndome, incluyendo niños, incluyendo personas mayores, incluyendo a los trabajadores, incluyendo a extranjeros. Su campaña fue netamente de propuestas económicas, sociales, políticas, para solucionar la crisis en la que estaba cayendo poco a poco el país. De esta manera, gran parte de los venezolanos nos dimos cuenta de que definitivamente necesitábamos un cambio, y que con este flaco al frente de nuestras tropas había un camino, "hay un camino". Fue una época de mucho miedo, sin embargo, ya que el candidato por parte del Gobierno, Chávez, amedrentaba verbalmente a quienes trabajaban para el gobierno, con el propósito de evitar su voto en favor a Capriles.
En su campaña "casa por casa" y "pueblo por pueblo", Capriles visitó Miranda, y sin duda alguna me fui a su concentración para poder verlo cara a cara. Esperamos horas y horas, ya que, por día, este fabuloso hombre visitaba tres estados de Venezuela. Se escuchaban los rumores de que venía por esta calle, de que venía caminando, de que lo traían en un helicóptero, de que venía en un camión, en fin... A esto de las 6 de la tarde, con la euforia de personas que ni siquiera sabía que existían algunas horas atrás, con su sudor juntándose con el mío, con una esperanza incomparable, gritando consignas electorales, con la imposibilidad de moverse a gusto ya que la multitud te arrastraba sin piedad, llegó finalmente Capriles. Precedido de muchas personas en moto abriendo paso, se visualizó su presencia a lo lejos, con su típica mano al cielo luego de aplaudir dos veces, bendiciendo y saludando a su pueblo simpatizante, que llevaba horas esperándolo con ansias. Lo vi, a unos centímetros de mi, y fue una de las emociones más vivas que he podido sentir en mi vida, sin importar que siquiera podía mantenerme en pie.
Lo seguimos, evidentemente, luego de que su camión pasara delante de nosotros. Era impresionante la cantidad de personas presentes en esa concentración, no podía creer que en mi pueblo se residenciara tanta gente. Fue mi primera marcha, eran pasadas las 6 de la tarde, y la cantidad de personas no nos permitían caminar con tranquilidad, pero me encantaba, sinceramente esa euforia y esa esperanza me llenaba de vida, me daba confianza infinita de que el país tomaría un rumbo diferente con el triunfo indiscutible de Henrique Capriles Radonski.
El 7 de octubre de 2012, día del sufragio, salí muy temprano en la mañana a acompañar a mi mamá a ejercer su derecho, porque desafortunadamente tenía apenas 16 años. Las colas en los centros de votación eran interminables, éstos abrían a las 6 de la mañana, y las personas ya estaban realizando sus respectivas colas desde horas antes. Nosotras llegamos a las 5:30, y si no me equivoco, salimos a las 12 del mediodía o un poco más tarde. Valió la pena, sinceramente valió la pena hacer tales colas por un voto a favor del flaco. A esto de las 4 de la tarde, daban como ganador indiscutible a Capriles, pero minutos antes del cierre de los centros (dispuesto a las 6 de la tarde si no habían más electores en cola), los funcionarios del gobierno movilizaron a sus simpatizantes que aún no habían votado, y fueron obligados a votar por Chávez.
Mucha incertidumbre, mucha espera, mucha desesperación, y posteriormente demasiada decepción. Llenos de sorpresa por la apresurada entrega del primer boletín electoral por parte del CNE, ya todos vislumbrábamos la derrota. Era costumbre que en cada proceso electoral, éste ente encargado de dar a conocer el resultado de las votaciones, se tardara más horas de las previstas, incluso hasta la madrugada del día siguiente al sufragio, para emitir sus resultados. Estábamos acostumbrados a ver una famosa "baranda", a la espera de la aparición de la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, quien luego se daba un postín tomando agua, saludando a cada venezolano y venezolana, alargando aún más la espera.
Recuerdo que antes de que anunciaran los resultados, innumerables famosos venezolanos opositores habían expresado sus condolencias, ya que todos sabían que nos habían derrotado. Y en efecto, se dieron los resultados y perdimos, por un poco menos de dos millones de votos.
La depresión fue indescriptible, no había llorado tanto en mi vida, sentí que me robaban a mi Venezuela, y así era, mi Venezuela se iba abajo, aún más abajo. Escuché a mi líder, Capriles, quien aceptó los resultados (y fue criticado por esto), admitiendo que habíamos perdido, más iba a seguir luchando, porque él y todos nosotros sabíamos que efectivamente había un camino y ese camino estaba a su mando, todos nos habíamos montado en el autobús del progreso y esta no era su última parada. Sin importarme esto, seguí llorando de impotencia, de rabia contra aquellos que no abrían los ojos con respecto a la situación que se estaba viviendo en el país, impotencia porque Venezuela es perfecta en todos los sentidos, y nosotros mismos la estábamos conduciendo a su plena destrucción. No entendía como habían personas que querían vivir en la pobreza y a merced de la delincuencia, sin saber si iban a llegar sanos y salvos a sus casas. No entendía como habían personas que no sabían en que magnitud se regalaba el petróleo del país a otros países que definitivamente estaban dependiendo de nosotros, mientras nuestras carreteras eran intransitables, nuestros hospitales eran tan inservibles que podrían llamarse cementerios, mientras morían niños, adolescentes, adultos y los más viejitos sin que al gobierno le importara, mientras habían millones de personas sin vivienda digna y propia, mientras la basura nos consumía, mientras los derechos se irrespetaban, en fin, tantas cosas que estaban pasando en el país ¿y aún estas personas querían seguir en este infierno?, no podía creerlo.
Pues si, había ganado Chávez, se habló de un fraude pero Capriles afirmó que no era así. Y el país siguió su rumbo, los trabajadores a su trabajo, los estudiantes a seguirse educando, los niños a seguir riendo, los venezolanos a seguir viviendo y esperando por el cambio, luchando por el cambio.
Días después de la victoria del presidente, se anunció que debía viajar a Cuba para tratarse un cáncer que le habían diagnosticado hace dos años aproximadamente. En su campaña, Chávez aseguraba que su cáncer estaba completamente curado, más no era así. En su última transmisión por cadena nacional, anunció al pueblo que si existía la posibilidad de su ausencia absoluta, el dejaría como candidato a Nicolás Maduro para unas futuras elecciones, como lo indica la Constitución, y así se fue, dejándonos a la deriva y sin saber exactamente lo que estaba pasando. Para el mes de diciembre ya habían sospechas de que el presidente había pasado a una mejor vida, sin embargo los encargados del Gobierno aseguraban que se estaba recuperando, que cuando lo visitaban él podía hablar como siempre había hecho, por bastantes horas, y además que hasta estaba jugando ping pong (creo que era ping pong, la verdad no le presté demasiada atención porque sabía que era una mentira), y firmando documentos como si nada. El presidente no dio señales en Navidad ni año nuevo, y siendo como era, todos esperábamos como mínimo una cadena nacional de 8 horas.
El 18 de febrero de 2013 corrieron los rumores de que a las 5 de la mañana había llegado un avión que traía al presidente para seguir sus tratamientos en Venezuela. En efecto había llegado a Venezuela, pero nadie que conozca pudo verlo siquiera en una foto para decir que su llegada había sido verídica. En fin, este presidente invencible falleció días después de su llegada al país, el 5 de marzo. Muchos pensaron que quiso venir precisamente para morir en su "patria". Otros, la mayoría, tenían dudas de que hubiera sido esa la fecha en la que falleció, y algunos también dudaban que hubiera muerto en Venezuela. El caso es que Chávez había muerto, y el país estaba sometido a una incertidumbre infinita sobre los siguientes procesos electorales que se debían desarrollar en los siguientes 30 días como lo indica la Constitución. El anuncio tardó en llegar, pero finalmente se iban a dar las elecciones.
La oposición estaba confiada en que Capriles volvería a luchar por la presidencia y se postularía como candidato, pero nadie lo había afirmado con exactitud, y comenzaron a generarse dudas y miedos. Sin Capriles, la oposición no tendría un líder político.
Y así fue como Capriles dio su mejor declaración al país, declaración que le puso los pelos de punta a los venezolanos. Al principio dudé, pensé que no iba a aceptar ser nuestro candidato, vi todo derrumbarse ante mis ojos, porque sin duda alguna el lanzarse de nuevo como candidato lo ponía en peligro y pensé que no se arriesgaría. Pero luego me dio esperanzas, cuando comenzó a preguntarnos que harían con aquellos venezolanos que son victimas de la violencia diariamente, que harían con aquellas madres que habían perdido a sus hijos, y aquellos hijos que habían perdido a sus madres, que harían con los que no tenían dinero ni para comer, y aquellos que lo tenían pero no podían comprar los productos de su preferencia porque había escases. Se preguntaba: ¿y qué les decimos nosotros, que no vamos a luchar?, y él mismo se respondía: ¡Yo si voy a luchar!. Nos dijo que dejaría el pellejo por nosotros, y nos pedía que nosotros lo dejáramos por el. Nos aseguró que no iba a aceptar resultados que no reflejaran lo que quería el pueblo, que no nos iba a dejar, y me sentí extremadamente feliz. Teníamos una segunda oportunidad de progresar.
La multitud de gente que apoyó a Capriles el 7O estaba decepcionada, no querían perder su voto nuevamente, y escuché de muchos que estaban decididos a no votar. Formalmente se inscribieron los candidatos Capriles y Nicolás Maduro, como había previsto el presidente fallecido. La campaña de Capriles había cambiado por completo, mientras en las elecciones pasadas estaba llena de propuestas, ahora estaba llena de realidades, cada vez que el inepto de Maduro se equivocaba en sus discursos, Capriles lo destruía diplomáticamente y educadamente, sin insultar a nadie, pero abriéndole los ojos a todos. Nos aseguraba que "Venezuela somos todos", sin ninguna distinción política, mientras que el otro candidato nos descalificaba diciéndonos burgueses y demás. Capri nos demostró que el iba a trabajar por todos, que todos somos hijos de Bolívar, que le iba a tender su mano a cualquiera que la necesitaba, sin ver el color de su camisa ni su preferencia política.
Y así fue como conocí a Maduro, un hombre con menos educación que yo, que ni siquiera he terminado el bachillerato. Este candidato fue un autobusero en el pasado, si, un autobusero, no estudió ni tenía intenciones de hacerlo, y además nos dimos cuenta de que siquiera conocía al país. Este inepto incapaz llegó a decir que Margarita era un estado de Venezuela, y también Cumaná y algunos más. Este desubicado llegó a decir que un pajarito era Chávez, que se le acercó y le dio una señal, ¡por favor!. Este inculto destruyó al país en 100 días, con su devaluación de la moneda, con la inflación, con un centenar de cosas. Este idiota estaba propuesto para ser presidente, pero le agradezco a Chávez que lo haya dejado a él, porque muchos chavistas abrieron los ojos y lo abandonaron para apoyar a mi líder, quien supo aprovechar la poca inteligencia que tenía su contrincante.
Mucha más gente se había unido a Capri, y habían algunos todavía que seguían consignas como "Chávez vive, la lucha sigue", "Chávez te lo juro, mi voto es por Maduro", "Con Chávez y Maduro el pueblo está seguro", y muchas ignorancias más, apoyando a un muerto ya que Maduro no tenía absolutamente nada que ofrecer. Obviamente el candidato del Gobierno se aprovechó de la situación y simplemente jugó con los sentimientos que los chavistas le tenían a Chávez para que votaran por el, porque obviamente ellos no iban a desobedecer los mandatos de su comandante. Y por fin llegó el día de las elecciones, 14 de abril de 2013.
Me asusté, me asusté muchísimo, porque las colas que había presenciado el 7O no estaban presentes este día, no había gente votando, las calles estaban solas, no podía creer que las personas de verdad no salieran a votar. Para este proceso tampoco pude sufragar, tenía y tengo 17 años, aún me faltaba un "$"#! año para ser mayor de edad. Capriles había llamado a una votación "graneadita", y que no fueran todos a votar en la mañana como se acostumbra, para que no sucediera la movilización de chavistas como la vez pasada, y acataron su llamado porque luego con los resultados me di cuenta de que efectivamente si salieron a votar.
Horas antes de dar el resultado, el Comando Simón Bolívar que acompañaba a Capriles dio una rueda de prensa, y prácticamente dijeron que ya habíamos ganado, ya los centros estaban cerrados y los resultados estaban en sus manos. Pero cuando hablaba el Comando Hugo Chávez, que apoyaba a Maduro, también reían y celebraban su supuesta victoria, no sabíamos que pensar.
Pasaron las horas, y mientras más tardaban para dar los resultados, más se pensaba que habíamos ganado y que estaban planeando un fraude. Ya las personas anunciaban que estaban intentando invertir los resultados y muchos más rumores. Hasta que pasadas las 11 de la noche salió la famosa Tibisay, con una cara de susto que no se la quitaba nadie, se sentó en su silla y sin el infinito protocolo de saludos, anunció que había ganado Maduro. Sin más, se fue. No hubo anuncios de votos por estado, de votos detallados de los otros candidatos, de votos nulos, de votos en el exterior, nada, simplemente se retiró. Vicente Díaz, el único representante opositor en el CNE, permaneció en su silla cuando Tibisay se retiró, y habló al micrófono pidiéndole a los venezolanos que exigieran un conteo del 100% de los votos, y así se retiro él también.
Luego de esto, el desgraciado de Maduro se encadenó en Miraflores, residencia de los presidentes, y aceptó que se contaran el 100% de los votos, y como era costumbre, su discurso estuvo basado en Chávez, Chávez y Chávez. Capriles apareció posteriormente afirmando que no iba a aceptar los resultados, porque su información lo daba como ganador a él, y efectivamente iba a luchar por cada voto que se había efectuado el 14, y pidió al CNE un reconteo, que esta perfectamente permitido en la Constitución.
Y aquí estamos, en una guerra de una Venezuela dividida, somos dos mitades que exigimos el reconteo de votos que aún no ha sido aceptado, y sinceramente no pienso que lo acepten.
Recuerdo que el 8 de octubre, un día después de las elecciones, Venezuela estaba de luto, más el 15 de abril Venezuela amaneció arrecha. Manifestaciones se llevaron a cabo en todo el país, muertos y heridos han resultado de las enfrentaciones directas de los militares que están con el gobierno hacia los simpatizantes de la oposición, acusaciones hacia Capriles de incitar a la violencia cuando el simplemente exigía un reconteo de votos, insultos, malas interpretaciones, persecuciones, disparos, CACEROLAZOS que se han escuchado en todo el país, amenazas, violaciones a los derechos...
Supuestamente Venezuela es un país democrático, y nos acusan de violentos por exigir un reconteo de votos, a los funcionarios opositores no les dan derecho de palabra en las Asambleas porque no reconocen a Maduro como presidente, no nos permiten realizar manifestaciones pacíficas porque aseguran que no nos van a dejar llegar a nuestro destino, nos echan muertos encima que ellos mismos han provocado, y todo esto por no querer contar unos putos votos, con el cuaderno de votación y las actas de escrutinio. Y además, ahora los papelitos en donde sale tu voto supuestamente no sirve para nada, y el conteo manual no existe, gran noticia.
Ya hoy es el tercer día después de las elecciones, y sorprendentemente el país esta en calma, peligrosa calma. No se si sea porque ya se nos olvido que están violando la Constitución de nuestro país, o porque estamos esperando nuevas señales de nuestro líder Capriles.
Pero afortunadamente aquí sigo, y haré mi cacerolazo esta noche como es de costumbre (y como me ordenó Capri), porque Venezuela sigue arrecha, o por lo menos yo sigo arrecha.
Sin que lo sepas.
miércoles, 17 de abril de 2013
viernes, 28 de diciembre de 2012
Todo lo que nunca debería decirte.
Si, aquí estoy una vez más escribiendo para ti, sólo para decirte todo lo que no debería decirte, sin saber siquiera como comenzar...
Tengo unos cuantos "deseo que estés conmigo" atascados en la garganta, y si, empecemos por ahí. Los días que pasamos juntos ahora se ven tan lejanos, mis oportunidades de expresar eso a lo que llaman sentimiento, amor, o lo que sea se esfumaron. Esta maldita distancia que no me deja siquiera poder hablarte, poder decirte lo mucho que te pienso, poder hacerte saber que todo lo que veo, escucho y siento a mi al rededor te llama, todo tiene que ver contigo, todo esta relacionado con estar juntos. "Maldita distancia", y es que es lo mismo que estés a miles de kilómetros o justo a mi lado, jamás podrías saber todo esto.
Si de verdad existe eso de que todos tenemos una media naranja, un amor de nuestras vidas, alguien de quien enamorarnos cada día más y que sea único, un destino, o lo que sea, pues tu eres todo eso para mi. Confío en que en algún lugar del escrito de mi destino dice que tu eres esa meta que quiero alcanzar, al lugar donde quiero llegar, tu eres mi hogar, ese sitio mágico en donde me siento segura, y si no es así pues lo modificaré y te buscaré, así el destino esté en contra.
Quiero que seas ese que me sorprende de espaldas y me abraza como si el mundo no existiera, susurrándome al oído que no existe más nada ni nadie, que estoy a salvo en tus brazos y que jamás vas a soltarme pase lo que pase. Cada segundo quiero besarte delicada y apasionadamente, que todo se paralice mientras juntamos nuestros labios y sellamos un amor que quisiera fuera eterno. Quiero demostrarte que nada en esta vida podría importarme más que tu, que nada de esto es una casualidad, y es que viajaría lo que fuera solo para poder volver a verte, guardar en mi mente esa fotografía de tu rostro y marcharme si así lo quieres, o quedarme de por vida. No dudo que si estas palabras llegaran a más que esto, si yo me diera la oportunidad de hablarte de nuevo, de decirte cada palabra de lo que está aquí escrito, haría mis sueños realidad. ¿Por qué callar si nací gritando? Siquiera me importaría en lo absoluto derramar lágrimas por ti, vaya, como si no lo hubiera hecho cada vez que te marchas.
Quiero ver desarrollar cada una de tus arrugas, si, sutilmente quiero verte envejecer. Se que tu eres uno de esos maravillosos sentimientos que te hacen actuar como si el resto del mundo no existiera, como cuando haces algo indebido y no nace en ti el arrepentimiento porque sabes que todo lo que hiciste fue por amor, y que lo harías una y mil veces más si el tiempo volviese atrás. Quisiera incluso pelear contigo como con nadie, sabiendo que después de la tormenta viene la calma, y después de una pelea esta la reconciliación.. Si, incluso si sólo peleamos no me importaría en lo más mínimo, ya que así compruebo que si existes, que no eres solo un sueño, que no eres uno de esos amigos imaginarios que tenía y del que me enamoré, que no estoy loca de remate y que todo esto que escribo si tiene un destinatario... ¡Ja!, vamos, ni siquiera se para quien estoy escribiendo esto, basta ya de estupideces, y adiós a ti, amor de mi vida imaginario.
Tengo unos cuantos "deseo que estés conmigo" atascados en la garganta, y si, empecemos por ahí. Los días que pasamos juntos ahora se ven tan lejanos, mis oportunidades de expresar eso a lo que llaman sentimiento, amor, o lo que sea se esfumaron. Esta maldita distancia que no me deja siquiera poder hablarte, poder decirte lo mucho que te pienso, poder hacerte saber que todo lo que veo, escucho y siento a mi al rededor te llama, todo tiene que ver contigo, todo esta relacionado con estar juntos. "Maldita distancia", y es que es lo mismo que estés a miles de kilómetros o justo a mi lado, jamás podrías saber todo esto.
Si de verdad existe eso de que todos tenemos una media naranja, un amor de nuestras vidas, alguien de quien enamorarnos cada día más y que sea único, un destino, o lo que sea, pues tu eres todo eso para mi. Confío en que en algún lugar del escrito de mi destino dice que tu eres esa meta que quiero alcanzar, al lugar donde quiero llegar, tu eres mi hogar, ese sitio mágico en donde me siento segura, y si no es así pues lo modificaré y te buscaré, así el destino esté en contra.
Quiero que seas ese que me sorprende de espaldas y me abraza como si el mundo no existiera, susurrándome al oído que no existe más nada ni nadie, que estoy a salvo en tus brazos y que jamás vas a soltarme pase lo que pase. Cada segundo quiero besarte delicada y apasionadamente, que todo se paralice mientras juntamos nuestros labios y sellamos un amor que quisiera fuera eterno. Quiero demostrarte que nada en esta vida podría importarme más que tu, que nada de esto es una casualidad, y es que viajaría lo que fuera solo para poder volver a verte, guardar en mi mente esa fotografía de tu rostro y marcharme si así lo quieres, o quedarme de por vida. No dudo que si estas palabras llegaran a más que esto, si yo me diera la oportunidad de hablarte de nuevo, de decirte cada palabra de lo que está aquí escrito, haría mis sueños realidad. ¿Por qué callar si nací gritando? Siquiera me importaría en lo absoluto derramar lágrimas por ti, vaya, como si no lo hubiera hecho cada vez que te marchas.
Quiero ver desarrollar cada una de tus arrugas, si, sutilmente quiero verte envejecer. Se que tu eres uno de esos maravillosos sentimientos que te hacen actuar como si el resto del mundo no existiera, como cuando haces algo indebido y no nace en ti el arrepentimiento porque sabes que todo lo que hiciste fue por amor, y que lo harías una y mil veces más si el tiempo volviese atrás. Quisiera incluso pelear contigo como con nadie, sabiendo que después de la tormenta viene la calma, y después de una pelea esta la reconciliación.. Si, incluso si sólo peleamos no me importaría en lo más mínimo, ya que así compruebo que si existes, que no eres solo un sueño, que no eres uno de esos amigos imaginarios que tenía y del que me enamoré, que no estoy loca de remate y que todo esto que escribo si tiene un destinatario... ¡Ja!, vamos, ni siquiera se para quien estoy escribiendo esto, basta ya de estupideces, y adiós a ti, amor de mi vida imaginario.
martes, 18 de septiembre de 2012
Imaginando.
-Escuché que no debemos callar lo que sentimos, simplemente porque llegamos a este mundo gritando - le dije comenzando la conversación. Estuve horas, días, quizá meses y quien sabe si años buscando la manera de comenzar una soñada conversación con el amor de mi vida, imaginada de mil maneras, desarrollada de muchas formas. Hasta que un día como hoy, escuche esa frase y simplemente me aventé a lo desconocido.
-¿Si? - respondió. Lo que mas temía estaba comenzando a suceder, sabia que el no estaba interesado en hablarme, si lo estuviera esta conversación habría sucedido hace mucho tiempo. -¿Y por qué me dices eso?
No supe que responder, ¿por que le estaba diciendo eso? Pues es algo obvio, sentía tantas cosas por el que no debía callar... O tal vez si. El hecho era que ya había comenzado la conversación de esa manera y no podía evadirlo, no podía mentirle, tenía que gritarle todo tal cual como hice cuando llegue a este lugar llamado mundo.
-No es por nada en especial, solo pensé que querrías saberlo.
¿Que demonios estas haciendo? ¿Por qué no le has dicho que lo amas, que es el amor de tu vida, que por el harías lo que fuera, dejarías lo que fuera, arriesgarías todo solo para buscarlo y que por eso le has hablado? La respuesta a mis preguntas internas es mas que obvia, el no siente lo mismo.
-Vale, pues gracias. Aunque pensé que me dirías algo mas especial, como que me extrañabas como yo a ti.
Okey. ¿Acaso mis ojos ven lo que creo que ven? Creo que he olvidado leer bien, o me estoy volviendo tan loca de amor que me estoy imaginando estas cosas. Esto es imposible. El esta siguiendo mi consejo, tomo la palabra de mi primera frase. Me froto los ojos como si de verdad pensara que lo que esta escrito allí simplemente me lo estoy inventando y que no esta viniendo de el. Es producto de mi imaginación, si, eso debe ser. Antes de salir de mi ensimismamiento, me llego otro mensaje.
-Disculpa el atrevimiento, pero como te prometí alguna vez cuando estaba contigo, no te he olvidado ni lo haré, cada mañana pienso que falta un día menos para reencontrárnos por tercera vez.
Esto tiene que ser mentira, Stephanie te estas volviendo loca.
-¿Qué dices? Jaja me impresiona que me digas esas cosas, pensaba que ya habías olvidado mi repentina existencia en tu vida y que ya no pensabas en mi. Tanto tiempo separados que yo estoy comenzando a olvidarte.
¡MENTIRA!, todo lo que he dicho es una vil mentira, una parte de mi muere y vive cuando te extraño, cuando se algo de ti así sea insignificante. No se si esto se llame amor o algo parecido, pero se que sea lo que sea puede mover montañas, arriesgaría todo por volver a verte, cuento los días para que vuelvas a mi.. ¿Por qué no puedo decírtelo? Maldito orgullo, maldito miedo, maldita vergüenza, maldita sociedad que no me deja hacer lo único que quiero en esta vida, maldita distancia que si no fuera por ella ya me hubiese lanzado en sus brazos así sin mas, maldito todo.
-Ya, yo no te he olvidado ni lo haré, como ya te lo he dicho. Que pena que no hayamos pasado mucho tiempo juntos, porque si así fuera no me pudieras olvidar así quieras.
¿Mas tiempo juntos? Si con dos horas fue suficiente para entregarte mi vida. Jamás te olvidaría ni por casualidad, me impresiona que me creas todas esas mentiras.
-Bueno, aun no te he olvidado, tal vez quieras hacer algo para que eso no pase - me atreví a decirle, esperando lo peor por supuesto, no quería decepcionarme, además de que ya estaba bastante ilusionada.
-Vale, el año que viene te aseguro que serás la primera a la que visite y haremos algo. Saludos cariño :)
¿Que? ¿De verdad piensas terminar esta conversación así? Es imposible no decepcionarse, esperaba tantas cosas.. Creo que aun no se ha dado cuenta de que mi sueño es despertar con un "buenos días" de su parte, porque solo así podrían calificarse como buenos. Aun no sabes que antes de dormir, recito las mismas palabras a ver si algún día se cumplen, cual oración, "buenas noches, espero que estés teniendo dulces sueños. Que despiertes con una sonrisa y me escribas por la mañana.", y no dejare de hacerlo cada noche. Creo que aun no se ha dado cuenta de que cada vez que se me cae una pestaña, soplo una flor de León (o como sea que se llame), cada vez que veo la luna sabiendo que es la misma que tu ves, te pido a ti.
No hay manera de que deje de pensarte ni por un segundo, aunque suene muy común, jamás había sentido algo parecido con nadie en mi vida. Y si, se que apenas tengo 16 años y que no tiene sentido que este diciendo estas cosas, pero se que encontré al amor de mi vida y no tengo duda alguna de que seas tu.
Vale, lo admito, a veces exagero un poco cuando hablo de el, pero es solo mi manera de sentirlo cerca, de no despertar de este sueño.
No pude responder, tal vez por orgullo o por incertidumbre, por no saber que decir. Quería seguir la conversación, quería decirle todo lo que siento, pero una vez mas se fue mi oportunidad, y permaneceré con ese "¿qué hubiese pasado si...?" que me torturara hasta que me arme de valor algún día y pueda escribirle, porque es obvio que toda esta historia solo esta en mi cabeza.
domingo, 9 de septiembre de 2012
Lo quiero ser todo.
Quiero ser quien nunca te abandone, en momentos en donde te pueda dar un infarto de felicidad y en momentos en los que no puedas secar tus lágrimas porque no tienes más fuerzas.Quiero ser tu despertar, tu primera mirada cruzada, tu primer beso de buenos días, tu primera caricia, todo aquello que soñaste mientras dormías quiero cumplirlo en tu primer parpadeo.
Quiero ser eso que no te deje conciliar el sueño porque no quieres perder ni un segundo de una realidad tan bonita, quiero ser aquello por lo que despiertes en la mañana, quiero ser tu último suspiro, lo último que veas por la madrugada, quiero ser tu deseo de soñar que todo lo que vivimos nunca acabe.
Quiero ser cada nueva sensación, cada nuevo sentimiento, cada nuevo momento.
Quiero despertar tu mejor y tu peor lado de ti mismo, porque de pies a cabeza me encantas sin importar si estás de buenas o de malas. Quiero ser siempre tu razón de sonreír, de agradecer, de ser feliz, de llorar, de soñar.
Quiero ser tu tiempo, y que puedas detenerlo si quieres, siempre que estés conmigo quiero que sientas como si el tiempo no corre, y podemos estar mirándonos en silencio por segundos, minutos, horas, días... Quiero ser esa razón de querer volver al pasado y disfrutar una vez más esos momentos, esa razón de saber que nos depara el futuro para luchar cada día más porque pase lo que pase permanezcamos juntos.
Quiero darle nombre a cada uno de tus latidos, para que sientan que son importantes, que no están allí en vano, que alguien los aprecia y moriría si dejan de estar.
Quiero ser ese miedo permanente a que me vaya, aunque ambos sabemos que podemos estar tan lejos como nadie se imagina, podemos estar tanto tiempo sin saber del otro, pero las almas gemelas se sienten, y así no estén, están.
Quiero ser tu seguridad, porque quiero darte todo lo que tu me has dado sin siquiera pensarlo, me has hecho sentir segura de quien soy y a donde voy, de lo que hago y dejo de hacer, de lo que quiero, de como ver las cosas en la vida. Me has enseñado a vivir a distancia, y saber que si "la distancia no nos separa, no nos separará nadie".Quiero ser tu vida y tu muerte, por quien vives y mueres, por quien darías la vida y a quien no abandonarías a pesar de la mismísima muerte. Quiero ser tu razón de ser y no ser, quiero ser esas palabras que nunca supiste decir porque no existen palabras para expresar lo que sientes.
Quiero ser tu amor, tu "te amé, te amo y te seguiré amando".
Lo quiero ser todo, porque tu definitivamente ya lo eres, lo fuiste antes de planear venir al mundo, y hasta luego de dejarlo lo serás.
jueves, 30 de agosto de 2012
Alguien más.
"Se que todo se ve oscuro, que las cosas no están tal cual quisiéramos, que por mucho optimismo que puedas tener no es suficiente para convencer a tu mente de que todo estará bien, y es que es verdad, estamos muy lejos para vernos, mas aun para sentirnos, hay demasiada distancia entre nosotros como para que tus labios toquen los míos, tal como yo quisiera, pero la verdad es que nada de eso me importa, ya que para mi, solo hay una razón para vivir, una razón que hace a mi corazón latir, a mis piernas temblar y a mi imaginación soñar, una razón que lleva tu nombre. Y es que no hay distancia, ni obstáculos que puedan con este amor tan grande que yo siento por ti, ya es que tu eres tan única, tan especial, tan hermosa, tan perfecta, que nada mas tu recuerdo es capaz de hacer que me enamore de ti una y mil veces mas. Así que te pido que seas paciente, que esperes un poco, que tengas fe en este inmenso amor que siento por ti, porque te aseguro que sin importar cuanto tiempo pase, al final, yo voy a terminar a tu lado y ambos lograremos ser felices juntos."
Y esto es algo de lo que siento por el, dicho por alguien mas.
martes, 28 de agosto de 2012
Adiós amor.
Estaba a punto de pasar el mejor día de mi vida.
Mi amor platónico, que vive a millones de kilómetros lejos de mi, estaba justo en la misma ciudad que yo. Y por si fuera poco, paso lo que creía imposible, ¡Me escribió!, pero eso no es todo: me invito a salir.
Solo imaginen mi emoción cuando mi mente proceso la idea de que ÉL se percato de mi existencia, de que ÉL estuvo pendiente de mi, solo imaginen todo lo que sentí cuando menciono un "tu y yo" refiriéndose a nosotros y a una cita, por amor a Chuito, ¡Estaba planeando una cita con el amor de mi vida!
Las horas pasaban y la conversación se iba haciendo mas amena, jamás imagine hablar con el de tal manera, por tanto tiempo, y además se notaba su interés sobre mi. No me sentía una acosadora hablándole sin que el lo quisiera, todo lo contrario, me sentía su amiga, parte de su vida. Todo lo que siempre soñé estaba pasando, pero ¿por qué?. De repente me entro esa duda de saber por que el tenia tanto interés sobre mi, y creo que es momento de contarles un poco sobre el.
Lo conocí apenas nací, éramos unos chicuelos que jugábamos en casitas de bebes, nuestros padres habían estudiado juntos e incluso trabajaban en el mismo lugar, y por eso el y yo siempre fuimos unidos. La verdad es que no me acuerdo nada de eso pero lo supongo por las numerosas y bellas fotos que encontré de nosotros, parecíamos felices siempre. Como decimos cuando vamos creciendo: "cuando éramos felices y no lo sabíamos".
Luego algo nos separo por muchísimos años, 14 tal vez. Se mudo con su familia a un lugar muy lejano, incluso en otro continente. Lógico que nunca mas nos hablamos porque nos conocimos de pequeños y que íbamos a saber nosotros que nos separaron.
Viví todos esos años tranquila, me gustaron varios niños, estudie, tuve muchos sueños, también sufrí un poco, tuve peleas y reconciliaciones, me dieron mi primer beso, y la verda es que estaba bastante bien, hasta que viajamos al país en donde residía el amor mi vida.
Un viaje que ni por error pensé que iba a ser tan perfecto, incluso cuando iba camino a su casa no tenia ni idea de que nuestro encuentro me cambiaría la vida. El primer día solo nos reencontramos con su familia, y pues el no estaba. Vi sus fotos en la escalera y supe que era todo un galán, se las traía el condenado. El segundo día de visita recuerdo que el nos recibió sin camisa, que manera ¿eh?
Cuando lo vi los ojos se ne iluminaron, no sabia que decir, estaba helada pero encantada. No lo describiré porque seguro se enamorarían de el.
Probablemente el no haya sentido nada por mi, pero yo me sentí como nunca, pensé que había hallado al padre de mis hijos y mi eterno acompañante. Era tan atento conmigo. Tuvimos algunos encuentros en los que se notaba la atracción que había por lo menos de mi parte, pero como a mi me gusta, el siempre dio el primer paso. Siempre estaba a mi lado, se preocupaba por si tenia frío o como estaba, incluso una vez me abrazo, me puso su brazo en el hombro mientas comíamos, intercambiábamos miradas enamoradas y nos tomamos de la mano.
Nada de esto era correcto ni para el ni para mi, los dos teníamos pareja y estábamos engañandolos sentimentalmente. Además, vivíamos tan separados que era simplemente imposible pensar en que algo podría pasar.
Luego me fui con la esperanza de volverlo a ver, quizá en 4 años o quien sabe si mas. Y pues no les diré las locuras que cometí para poder hablar con el después de que me fui, pero todo en vano porque la única conversación que tuvimos fue un fracaso.
Pasó exactamente un año y ¡sorpresa! El estaba aquí. Fue el quien me hablo esta vez, fue el quien me busco e insistió en que no viéramos, fue el quien me saco conversación, fue el quien me enamoro de nuevo.
No lo podía creer cuando vi un mensaje de el, era como un sueño hecho realidad. Todas las mañanas revisaba como una loca enamorada a ver si recibía un nuevo mensaje, y así pasaron dos semanas hasta que le escribí. Se los juro que sentí que era lo mejor que me estaba pasando, sobre todo cuando comenzamos a planear nuestra cita de en sueño, juntos.
La moche previa a nuestro encuentro no pude siquiera dormir, jamás me había sentido así, tenia mariposas no solo en el estomago sino en todo el cuerpo, no dejaba de imaginar todo lo que podía pasar entre nosotros al día siguiente, nos veía sonriendo como dos tórtolos, hablando de tantas cosas, incluso tomandonos fotos. No podía esperar a escuchar su voz de nuevo, ver su ara angelical, tocarlo.
Y cuando estaba a punto de pasar el mejor día de mi vida... De la boca de mis padres salió un "no" rotundo que arruino toda esta fantasía.
Adiós sueño, adiós amor platónico, adiós mejor día de mi vida.
Mi amor platónico, que vive a millones de kilómetros lejos de mi, estaba justo en la misma ciudad que yo. Y por si fuera poco, paso lo que creía imposible, ¡Me escribió!, pero eso no es todo: me invito a salir.
Solo imaginen mi emoción cuando mi mente proceso la idea de que ÉL se percato de mi existencia, de que ÉL estuvo pendiente de mi, solo imaginen todo lo que sentí cuando menciono un "tu y yo" refiriéndose a nosotros y a una cita, por amor a Chuito, ¡Estaba planeando una cita con el amor de mi vida!
Las horas pasaban y la conversación se iba haciendo mas amena, jamás imagine hablar con el de tal manera, por tanto tiempo, y además se notaba su interés sobre mi. No me sentía una acosadora hablándole sin que el lo quisiera, todo lo contrario, me sentía su amiga, parte de su vida. Todo lo que siempre soñé estaba pasando, pero ¿por qué?. De repente me entro esa duda de saber por que el tenia tanto interés sobre mi, y creo que es momento de contarles un poco sobre el.
Lo conocí apenas nací, éramos unos chicuelos que jugábamos en casitas de bebes, nuestros padres habían estudiado juntos e incluso trabajaban en el mismo lugar, y por eso el y yo siempre fuimos unidos. La verdad es que no me acuerdo nada de eso pero lo supongo por las numerosas y bellas fotos que encontré de nosotros, parecíamos felices siempre. Como decimos cuando vamos creciendo: "cuando éramos felices y no lo sabíamos".
Luego algo nos separo por muchísimos años, 14 tal vez. Se mudo con su familia a un lugar muy lejano, incluso en otro continente. Lógico que nunca mas nos hablamos porque nos conocimos de pequeños y que íbamos a saber nosotros que nos separaron.
Viví todos esos años tranquila, me gustaron varios niños, estudie, tuve muchos sueños, también sufrí un poco, tuve peleas y reconciliaciones, me dieron mi primer beso, y la verda es que estaba bastante bien, hasta que viajamos al país en donde residía el amor mi vida.
Un viaje que ni por error pensé que iba a ser tan perfecto, incluso cuando iba camino a su casa no tenia ni idea de que nuestro encuentro me cambiaría la vida. El primer día solo nos reencontramos con su familia, y pues el no estaba. Vi sus fotos en la escalera y supe que era todo un galán, se las traía el condenado. El segundo día de visita recuerdo que el nos recibió sin camisa, que manera ¿eh?
Cuando lo vi los ojos se ne iluminaron, no sabia que decir, estaba helada pero encantada. No lo describiré porque seguro se enamorarían de el.
Probablemente el no haya sentido nada por mi, pero yo me sentí como nunca, pensé que había hallado al padre de mis hijos y mi eterno acompañante. Era tan atento conmigo. Tuvimos algunos encuentros en los que se notaba la atracción que había por lo menos de mi parte, pero como a mi me gusta, el siempre dio el primer paso. Siempre estaba a mi lado, se preocupaba por si tenia frío o como estaba, incluso una vez me abrazo, me puso su brazo en el hombro mientas comíamos, intercambiábamos miradas enamoradas y nos tomamos de la mano.
Nada de esto era correcto ni para el ni para mi, los dos teníamos pareja y estábamos engañandolos sentimentalmente. Además, vivíamos tan separados que era simplemente imposible pensar en que algo podría pasar.
Luego me fui con la esperanza de volverlo a ver, quizá en 4 años o quien sabe si mas. Y pues no les diré las locuras que cometí para poder hablar con el después de que me fui, pero todo en vano porque la única conversación que tuvimos fue un fracaso.
Pasó exactamente un año y ¡sorpresa! El estaba aquí. Fue el quien me hablo esta vez, fue el quien me busco e insistió en que no viéramos, fue el quien me saco conversación, fue el quien me enamoro de nuevo.
No lo podía creer cuando vi un mensaje de el, era como un sueño hecho realidad. Todas las mañanas revisaba como una loca enamorada a ver si recibía un nuevo mensaje, y así pasaron dos semanas hasta que le escribí. Se los juro que sentí que era lo mejor que me estaba pasando, sobre todo cuando comenzamos a planear nuestra cita de en sueño, juntos.
La moche previa a nuestro encuentro no pude siquiera dormir, jamás me había sentido así, tenia mariposas no solo en el estomago sino en todo el cuerpo, no dejaba de imaginar todo lo que podía pasar entre nosotros al día siguiente, nos veía sonriendo como dos tórtolos, hablando de tantas cosas, incluso tomandonos fotos. No podía esperar a escuchar su voz de nuevo, ver su ara angelical, tocarlo.
Y cuando estaba a punto de pasar el mejor día de mi vida... De la boca de mis padres salió un "no" rotundo que arruino toda esta fantasía.
Adiós sueño, adiós amor platónico, adiós mejor día de mi vida.
jueves, 23 de agosto de 2012
Independiente.
Independencia... Toda mi vida he estado inútilmente en busca de mi independencia.
Cuando era niña, recuerdo que tenía un cuaderno en donde le escribía a Dios, le daba las gracias por muchas cosas y lo único que le pedía era independencia, ser independiente, no creo que sea coincidencia que ahora, después de que han pasado los años, aún siga queriéndolo.
Y es que, ¿Será que no la merezco?
Soy de esas típicas niñas sometidas a las que dejan salir una vez al año y sólo porque ya tus padres están hartos de tus molestias (seguro estoy exagerando pero así lo siento). Soy de esas pocas que sacan buenas notas en el colegio, que nunca dan problemas y que aunque a veces no quiera, acepta y hace todas las cosas que sus padres le digan. No me drogo, no fumo, no tomo, no estoy tatuada ni tengo ninguna clase de piercings, no me corto las venas, no soy satánica, no exhibo mi cuerpo, no he tenido ochenta novios y sigo siendo virgen. ¿Acaso no es suficiente?
Que impotencia tan grande que personas que son casi hijos del diablo si puedan hacer lo que les de la gana, pienso de verdad que yo lo merezco más que ellos.
Siento que mis padres no depositan confianza en mi, que no me creen capaz de hacer las cosas sola, que no me ven como un ser merecedor de independencia. Y esta bien si tuviera 10 años, pero resulta que en pocos meses cumplo 17, iré a la universidad en un año y aún me ven como una niña. Las personas normales a mi edad ya hasta están consiguiendo un trabajo, son contados con los dedos de una mano quienes no andan solos por la vida disfrutando de ella.
Y es que no es solo esto, como dije antes, "toda mi vida he estado inútilmente en busca de mi independencia", y este sometimiento eterno solo me ha traído desconfianza en mi misma. Si mis padres no confían en que puedo hacer las cosas, pues entonces tendrán razón ¿no?, me hacen sentir inútil. Incluso me he puesto en sus zapatos y entiendo que quieren protegerme, pero si no me dejan hacer nada, ¿cómo aprenderé? ¿cómo aprender de mi errores si ni siquiera puedo cometerlos? ¿cómo sabré defenderme cuando tenga la necesidad de hacerlo sin que ellos estén presentes?
Creo que todo esto ha creado un trauma en mi.
Cuando era niña, recuerdo que tenía un cuaderno en donde le escribía a Dios, le daba las gracias por muchas cosas y lo único que le pedía era independencia, ser independiente, no creo que sea coincidencia que ahora, después de que han pasado los años, aún siga queriéndolo.
Y es que, ¿Será que no la merezco?
Soy de esas típicas niñas sometidas a las que dejan salir una vez al año y sólo porque ya tus padres están hartos de tus molestias (seguro estoy exagerando pero así lo siento). Soy de esas pocas que sacan buenas notas en el colegio, que nunca dan problemas y que aunque a veces no quiera, acepta y hace todas las cosas que sus padres le digan. No me drogo, no fumo, no tomo, no estoy tatuada ni tengo ninguna clase de piercings, no me corto las venas, no soy satánica, no exhibo mi cuerpo, no he tenido ochenta novios y sigo siendo virgen. ¿Acaso no es suficiente?
Que impotencia tan grande que personas que son casi hijos del diablo si puedan hacer lo que les de la gana, pienso de verdad que yo lo merezco más que ellos.
Siento que mis padres no depositan confianza en mi, que no me creen capaz de hacer las cosas sola, que no me ven como un ser merecedor de independencia. Y esta bien si tuviera 10 años, pero resulta que en pocos meses cumplo 17, iré a la universidad en un año y aún me ven como una niña. Las personas normales a mi edad ya hasta están consiguiendo un trabajo, son contados con los dedos de una mano quienes no andan solos por la vida disfrutando de ella.
Y es que no es solo esto, como dije antes, "toda mi vida he estado inútilmente en busca de mi independencia", y este sometimiento eterno solo me ha traído desconfianza en mi misma. Si mis padres no confían en que puedo hacer las cosas, pues entonces tendrán razón ¿no?, me hacen sentir inútil. Incluso me he puesto en sus zapatos y entiendo que quieren protegerme, pero si no me dejan hacer nada, ¿cómo aprenderé? ¿cómo aprender de mi errores si ni siquiera puedo cometerlos? ¿cómo sabré defenderme cuando tenga la necesidad de hacerlo sin que ellos estén presentes?Creo que todo esto ha creado un trauma en mi.
Ellos se llenan la boca diciendo que estoy a punto de ingresar a un nuevo mundo, que me quieren mandar a un lugar lejano a aprender un nuevo idioma a la perfección, y hay miles de momentos en los que me tratan comp mujer cuando de mis responsabilidades se habla, ¿Entonces por qué me siguen tratando como una niña cuando quiero ser grande?
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