No tengo ganas de escribir sobre ti, no quiero demostrarle al mundo que soy débil y vulnerable a tus encantos, no quiero que sepan que te extraño. Pero es inevitable no pensarte, no imaginarte a mi lado, caminando aferrada a tu mano como si guiaras mis pasos, es imposible esconder que eres la razón de cada una de mis sonrisas, y que eres en quien pienso justo en el momento en el que abro los ojos, y cuando vuelvo a cerrarlos. Mis pensamientos giran a tu alrededor, mis manos solo buscan las tuyas, mis ojos solo quieren verte, mis suspiros llevan tu nombre, y sin embargo, estamos lejos, no estamos juntos, todo esto sólo está en mi mente.
Me consume la duda de saber si tu piensas en mi, tanto como yo en ti, si también estás soñando con un futuro, un futuro que no tiene sentido si no estamos juntos, y estoy casi segura de la respuesta, un rotundo "no".
¿De qué sirve? ¿De qué sirve morir y volver a nacer por alguien que no sabe que existes? Sólo sirve para una cosa, y es causar dolor en esa persona que se enamora sola, que sufre sola, y después de todo, también pasa el desamor sola.
Y a pesar de todo, seguiré pensándote y soñándote, sabiendo que eres imposible, sabiendo que estoy enamorándome sola, ¿y qué?, nadie decide de quien se enamora, pero yo decidí que si tengo que sufrir por un amor imposible, ¿quién mejor que tú?.
